Towards a corporate copyright reform in the EU?

(originally published at https://edri.org/towards-corporate-copyright-reform-eu/)

On 24 August, Statewatch leaked the draft Impact Assessment (IA) of the European Commission (EC) on the copyright reform.

Impact Assessments are an essential part in the decision making process. They are where the EC analyses the different options available when considering a policy initiative. Ahead of the official presentation of the final IA in September 2016, the leak hints the range of proposals that could be adopted in the European Union (EU) on copyright matters.

During our copyfails blogpost series we described how badly the EU copyright regime is broken, and how these failures could be fixed if the political will existed. However, after reading the draft IA, our conclusion is that EU policy-makers do not seem to think it is worth the effort to bring copyright to the XXI century. Ignoring the results of the copyright consultation of 2014, and despite not having published the analysis on the results on the public consultation on ancillary copyright and freedom of panorama, the Commission has a plan: Let’s ignore all facts (even those previously identified) and avoid a real reform at all costs.

Copyright_blogpost_20160831

The draft text shows:

First, the long-awaited copyright reform is likely to become a patchwork of concessions to lobbyists’ demands. If a ban on geo-blocking was something that had any chance to be discussed, the film industry fought that idea, and has prevailed in its demands to maintain the borders in Europe’s “digital single market”. If news publishers wanted an EU wide version of the failed ancillary copyright initiatives to “tax” Google in Spain and Germany, they they will be delighted with the even more extravagant and dangerous position being adopted by the Commission. While the national-level initiatives have been very controversial and have lead to serious consequences, the Commission is going much further. “Ancillary copyright on steroids” seem to the Commission to be the best option, despite publishers themselves admitting that this measure, in their most optimistic possible scenario, would only lead to a ten-percent increase in revenues. Finally, when the music industry giants started complaining about how little money they get from YouTube (despite the billions they do receive), they were given a proposal to fix the so-called “value gap” extending the same system to other online platforms.

Second, once the corporate wish list was diligently followed, the Commission felt creative and thought that extending the automatic identification of works, Google’s Content ID, and making it the new standard would be a good idea. And why not adopt a Google product as a standard? Why not adopt a Google product that is regularly used to delete perfectly legal content? Why not give rights-holder the power to de facto overturn legislators’ decisions on copyright flexibilities? Why not create another barrier for Europe’s online entrepreneurs?

Content ID tools cannot deal with the nuances of copyright law. This will inevitably lead into restrictions on uses of cultural content which are permitted under legally safeguarded copyright flexibilities (“exceptions and limitations”), for example, copyrighted works in teaching environments. Furthermore, the huge costs of creating such a system would impede small and medium enterprises from competing in the market with giants like Google and seriously undermine the possibilities to create new businesses in Europe.

Despite the bad news that this draft IA brings, not everything is lost yet. The European Commission has time and the duty to fix the draft Impact Assessment and prepare the copyright reform that the EU needs. At this stage a solid alliance of diverse stakeholders is needed in order to subvert the corporate copyright reform that could be announced this month.

European Commission Staff Working Document Impact Assessment on the modernisation of copyright rules
http://statewatch.org/news/2016/aug/eu-com-copyright-draft.pdf

European Copyright Leak Exposes Plans to Force the Internet to Subsidize Publishers
https://www.eff.org/deeplinks/2016/08/european-copyright-leak-exposes-plans-force-internet-subsidize-publishers

Google snippet tax, geoblocking, other copyright reform shunned in EU plan
http://arstechnica.co.uk/tech-policy/2016/08/geoblocking-google-tax-copyright-reform-shunned-eu-plan/

Commissioner Oettinger is about to turn EU copyright reform into another ACTA
https://juliareda.eu/2016/08/copyright-reform-another-acta/

Copyfails: Time to #fixcopyright!
https://edri.org/copyfails/

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Are you a terrorist? PechaKucha Brussels 2016 on PNR and profiling

Last January my colleague from EDRi Maryant Fernández and I participated in a Pecha Kucha event with the occassion of the CPDP Conference. In a Pecha Kucha event speakers need to do a presentation based on 20 images, using 20 seconds for each of them. Since the conference is focused on data protection and privacy, we decided to do ours about anti-terrorism laws and the use of profiling techniques, including profiling.

Unión Europea: luchar por la transparencia para una democracia plena

Diego Naranjo y Maryant Fernández
European Digital Rights (EDRi)

(publicado originalmente en El 4º Poder en red: http://blogs.publico.es/el-cuarto-poder-en-red/2015/12/03/union-europea-luchar-por-la-transparencia-para-una-democracia-plena/)

Bruselas es el epicentro de un proceso de toma de decisiones que afecta a más de 500 millones de personas y que casi nadie ve. A esta invisibilidad se suma la falta de transparencia en los procesos legislativos europeos. Los llamados “trílogos” y las negociaciones sobre los tratados comerciales son dos claros ejemplos de falta de transparencia, pero también una demostración de que cuando se lucha por ella, la democracia mejora.

Las trabas que hay que pasar para entrar a la sede del Parlamento Europeo en Bruselas son un buen reflejo de cómo funciona el proceso legislativo de la Unión: Mientras los turistas tienen las puertas abiertas al Parlamentarium –el centro de visitas de la Eurocámara– las casetas de obras bloquean la entrada principal del edificio desde hace semanas. Tal y como ocurre con estas barreras físicas, el acceso a los documentos oficiales se encuentra también tras varias barreras que hay que saber sortear.

Uno de los procedimientos más opacos, pero a su vez el más utilizado para aprobar nuevas medidas legislativas comunitarias, son los llamados “trílogos”. Los trílogos son una serie de reuniones entre un número muy reducido de representantes del Parlamento Europeo, del Consejo de la Unión Europea y de la Comisión Europea. Originalmente pensados como una vía excepcional para acelerar la toma de decisiones mediante acuerdos “informales”, estas reuniones a puerta cerrada liman y deciden los aspectos esenciales de la normativas comunitarias. Sólo aquellos que tienen contactos en las instituciones podrán tener acceso a los documentos, notas de reuniones y comentarios informales sobre las diferentes propuestas. ¿Y los ciudadanos?

Los ciudadanos tienen que recurrir a ONGs que tengan el peso, experiencia y conocimiento suficiente para poder tener también los contactos y recursos necesarios para acceder y analizar el material obtenido. Como es fácil de imaginar, la correlación de fuerzas entre lobbies y la sociedad civil es tal que mientras que unos luchamos para no ahogarnos en documentos de tres, cuatro o cinco columnas con las diferentes versiones de una normativa y seguir a tiempo las filtraciones que llegan de diferentes fuentes (Wikileaks, Statewatch de otras ONGs como EDRi), los lobbies tienen auténticos ejércitos de informantes, analistas y personal de comunicación para hacer llegar su mensaje.

Pero, si los trílogos son opacos, las negociaciones de los tratados de libre comercio (TTIP, TISA, CETA…) son el secretismo elevado a la enésima potencia. Bajo la excusa de que la publicación de documentos puede perjudicar las “relaciones internacionales” (especialmente entre la UE y los Estados Unidos), las negociaciones son confidenciales hasta el punto de que hasta hace poco, sólo una treintena de diputados (de un total de 750) tenían acceso a los documentos, si bien en una habitación especial en la que los teléfonos y los ordenadores no pueden ser usados.

Afortunadamente, hoy tenemos una novedad. Gracias a la presión pública y la creciente oposición a estos tratados comerciales negociados en la opacidad, la Defensora del Pueblo Europeo inició una investigación y consulta pública sobre la transparencia del TTIP, a la cual muchos respondimos. ¿El resultado? La Defensora del Pueblo ejerció presión para que haya más transparencia y la Dirección General del Comercio de la Comisión Europea elaboró una estrategia para lograrlo. Desde ayer, 2 de diciembre, todos los eurodiputados tendrán acceso a los documentos del TTIP y los mandatos de la Comisión en relación al TTIP y a TiSA han sido publicados. Mañana, el Comité de Política Comercial del Consejo discutirá sobre si hace lo mismo con el tratado comercial con Canadá, el CETA.

En cuanto a los trílogos, la Defensora del Pueblo Europeo también ha lanzado una investigación contra las tres instituciones involucradas. Grupos de activistas que incluyen a EDRi, Access Now, Access Info Europe, Corporate Europe Observatory, Statewatch o X-net han solicitado una reforma de los trílogos para que sean transparentes, abiertos y que los políticos estén sujetos al escrutinio público.

Los políticos europeos no pueden seguir dando la espalda a los ciudadanos y tomar decisiones de manera secreta. Para ello, la transparencia es fundamental. Luchar por la transparencia es luchar por la democracia.